El proceso de forjado de llantas de aluminio consiste en utilizar alta presión (generalmente 10.000 toneladas) para prensar una pieza de aleación calentada a casi 500 grados hasta formar un prototipo de la llanta, someterla a un potente proceso de hilado en frío y, posteriormente, a un tratamiento térmico T6, seguido de un procesamiento secundario con grabado CNC de detalle.
Las llantas forjadas son aquellas fabricadas mediante forjado. Este proceso permite eliminar al máximo los poros y grietas internas. Suelen utilizarse en múltiples etapas de forjado, lo que garantiza la eliminación de diversos defectos del material, aumenta la tensión interna y mejora la tenacidad, lo que a su vez incrementa considerablemente la resistencia al impacto y al desgarro a altas velocidades.
Las llantas forjadas te brindarán un gran impacto visual, y la seguridad y el rendimiento se pueden combinar a la perfección.
La línea de producción de recubrimiento automático no solo mejora la fiabilidad operativa y la durabilidad de la llanta, sino que también realza su apariencia y decoración. Todos los procesos de producción se han planificado y puesto en práctica científicamente, cada etapa está bajo estricta supervisión y gestión, y cada producto ha sido sometido a rigurosas inspecciones de calidad, para garantizar que cada llanta sea prácticamente perfecta y brinde la mejor experiencia de servicio al cliente.
Mejora la comodidad al conducir. Gracias a las características de las llantas forjadas, la dirección es más ligera tras la instalación y la conducción a alta velocidad es especialmente estable, lo que mejora el placer de conducir.