Gracias a su fabricación totalmente automática mediante control numérico computarizado (CNC), las llantas forjadas ofrecen alta resistencia, gran precisión dimensional, mayor seguridad y un excelente rendimiento de conducción para todo el vehículo. Sus diversos estilos se adaptan mejor a las exigencias de diseño de los vehículos modernos. Con gran plasticidad, ligereza, buena disipación del calor y ahorro de combustible, son la opción ideal para una conducción ecológica y segura.
Proceso de inspección riguroso y preciso para garantizar la calidad del producto. Se realizan inspecciones de defectos, inspección microscópica metalográfica, análisis espectral e inspección de pruebas de tracción del material desde la entrada de las materias primas a la fábrica; para garantizar que las materias primas calificadas ingresen al proceso de producción, control y muestreo de la temperatura de calentamiento de la varilla de aluminio, control de la temperatura del molde de forja, control y muestreo de la presión de la máquina de forja; control y muestreo de la temperatura de la solución de tratamiento térmico de las piezas en bruto, control y muestreo de la temperatura de envejecimiento; muestreo de tamaño completo y posicional en la etapa de procesamiento; detección de defectos de color después del procesamiento; inspección completa de la apariencia de la etapa de empaque del producto terminado.
La línea de producción de recubrimiento automático no solo mejora la fiabilidad operativa y la durabilidad de la llanta, sino que también realza su apariencia y decoración. Todos los procesos de producción se han planificado y puesto en práctica científicamente, cada etapa está bajo estricta supervisión y gestión, y cada producto ha sido sometido a rigurosas inspecciones de calidad, para garantizar que cada llanta sea prácticamente perfecta y brinde la mejor experiencia de servicio al cliente.